Algunos materiales aportan ambiente al instante. La madera antigua labrada es un buen ejemplo de ello. Las tablas de nuestra gama proceden de antiguos graneros, viviendas y edificios en demolición, y dotan a cada proyecto de mayor profundidad, textura y un aspecto vivido. Así no solo añades madera, sino también una historia.
Hoy en día, la madera antigua ocupa cada vez más un nuevo lugar en los proyectos contemporáneos. No solo es una elección consciente y ecológica, sino también estética. En Carpentier encontrarás madera antigua labrada en roble, barnwood y pino, cada una con su propio color, dibujo y aspecto.
En interiores, esta madera envejecida luce a la perfección en cocinas, decoración de tiendas, revestimientos de paredes y techos, suelos, bodegas de vino, muebles o puertas. Aporta calidez a un espacio, pero también relieve y carácter. En exteriores, el barnwood es sobre todo una opción excelente para revestimientos de fachada, mesas de jardín o bancos de jardín. Así, la madera antigua obtiene una segunda vida en aplicaciones que realmente destacan.
Cada tabla de nuestra gama ha sido cuidadosamente seleccionada a partir de material de recuperación de antiguos graneros y viviendas. La lluvia, el viento, el sol y el tiempo han dejado su huella, y precisamente eso es lo que hace tan especial a esta madera. La piel envejecida, los sutiles matices de color y los detalles rústicos crean un aspecto imposible de imitar.
Esa singularidad se combina sorprendentemente bien con estilos muy diversos. En un interior rústico, la madera antigua resulta natural, pero también en proyectos modernos o industriales aporta tensión y contraste.